
Santo Domingo, D.N.- La 31.ª Bienal Nacional de Artes Visuales (BNAV) 2025 fue inaugurada en Santo Domingo con una dedicatoria especial a la maestra Elsa Núñez, en reconocimiento a una trayectoria que supera las seis décadas y a una obra que ha marcado —con rigor técnico, sensibilidad poética y conciencia social— la historia del arte contemporáneo dominicano.
La ceremonia de apertura se celebró el sábado 30 de agosto de 2025 en la explanada frontal del Museo de Arte Moderno (MAM), en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte, encabezada por el ministro de Cultura, Roberto Ángel Salcedo. En ese marco, el Ministerio de Cultura entregó a Núñez una placa de reconocimiento por su contribución al desarrollo artístico nacional.
Un homenaje que coloca a Elsa Núñez en el centro de la principal cita del arte dominicano
La dedicatoria a Elsa Núñez no se limita a un gesto protocolar. Según la nota oficial del Ministerio de Cultura, la artista expresó su emoción por recibir el homenaje precisamente en la Bienal, a la que definió como un espacio de búsqueda y transformación. En sus palabras, “el arte es una forma de resistencia”, una manera de dialogar con el país y con su belleza “herida”.
En paralelo, la cobertura periodística subraya que la Bienal no solo honra su carrera: también le reserva un espacio expositivo dentro del propio circuito del MAM. En entrevista, Núñez explicó que, para conformar la muestra, incluso debió gestionar préstamos de obras ya vendidas, con el propósito de presentar un recorrido representativo por distintas etapas de su producción.
La exposición central: “Elsa Núñez. Obra Abstracta 1965-2025”
Diversos textos y reseñas coinciden en que el homenaje se articula alrededor de una propuesta curatorial específica: la exposición “Elsa Núñez. Obra Abstracta 1965-2025”, descrita como la actividad central del reconocimiento y como su primera exposición antológica basada exclusivamente en su producción abstracta, integrada por alrededor de 30 obras realizadas a lo largo de seis décadas.
La selección —según la reseña— traza un arco amplio: desde piezas de su producción abstracta de las décadas de 1970 a 1990 (con obras emblemáticas como Luna llena y Madre Tierra), hasta un cuerpo más reciente (1995-2025) donde la artista profundiza en un lenguaje donde conviven naturaleza, cosmos, materia y música como pulsos expresivos.
Una bienal de gran escala: participación, selección y premios
Además del homenaje, la inauguración confirmó el alcance de la Bienal como plataforma nacional. La nota oficial reporta que para esta edición se recibieron 609 obras, de las cuales 210 fueron seleccionadas por un jurado especializado.
La convocatoria y bases publicadas meses antes por el propio Ministerio ya habían adelantado que el evento distribuiría RD$3.7 millones en premios, además de detallar categorías y requisitos técnicos para las obras participantes, ratificando el carácter competitivo y profesional de la BNAV.
La artista en voz propia: crear como permanencia
En vísperas del homenaje, Elsa Núñez sintetizó en una frase la energía que sostiene su práctica: “Cuando pinto me transporto y me rejuvenezco interiormente”.
Esa vitalidad se percibe también en la manera en que ella misma describe su evolución: desde una etapa temprana de fuerte dramatismo y carga social, hasta el encuentro —cada vez más decisivo— con la abstracción, donde la figura humana se desplaza y el paisaje interior se convierte en materia, luz y ritmo. En su relato, la abstracción no representa ruptura con la realidad, sino otra forma de nombrarla.
Una dedicatoria que también es pedagogía y futuro
La Bienal 2025 ha funcionado, además, como espacio de formación y mediación. Una visita académica organizada por UNIBE destaca el homenaje a Elsa Núñez como eje para explorar museología, museografía y curaduría, y la define como “ícono” y referente para mujeres creadoras del siglo XX.
En ese sentido, dedicarle la 31.ª BNAV a Elsa Núñez es también afirmar un legado que trasciende la pintura: el de la formación, la disciplina, la investigación estética y la responsabilidad cultural de una vida dedicada al arte.